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Derivados: "armas financieras de destrucción masiva"

conceptos

Ensayo propio de warren-buffett en la carta 2002, sección "Derivatives" — la advertencia más famosa y citada de Buffett sobre riesgo sistémico, escrita seis años antes de la crisis de 2008. Nace de un problema concreto de Berkshire: al comprar General Re (1998) heredó General Re Securities, un dealer de derivados que Charlie y Buffett no querían, no lograron vender, y decidieron liquidar (proceso que llevaría años; a cierre de 2002, tras diez meses de desmontaje, aún tenía 14.384 contratos vivos con 672 contrapartes y $6.500M de cuentas por cobrar).

La tesis central

Cita fundacional: "Charlie and I are of one mind in how we feel about derivatives and the trading activities that go with them: We view them as time bombs, both for the parties that deal in them and the economic system." Y el remate que dio la vuelta al mundo: "derivatives are financial weapons of mass destruction, carrying dangers that, while now latent, are potentially lethal."

Qué es un derivado, en la definición de Buffett: un contrato que exige un intercambio de dinero en una fecha futura, cuyo importe depende de uno o más "ítems de referencia" (tipos de interés, precios de acciones, divisas...). El rango es "limitado solo por la imaginación del hombre (o, a veces, de los locos)" — hasta se podría escribir un derivado sobre "el número de gemelos que nacerán en Nebraska en 2020".

Por qué son peligrosos (los mecanismos de segundo orden)

  1. "Mark-to-model" que degenera en "mark-to-myth": quienes negocian derivados cobran (total o

parcialmente) sobre "ganancias" calculadas a valor de mercado; pero cuando no hay mercado real, se usa un modelo — y contratos con múltiples referencias y vencimientos lejanos permiten a ambas contrapartes mostrar beneficios sustanciosos durante años. Los errores de valoración "no han sido simétricos": favorecen sistemáticamente al trader que persigue su bonus o al CEO que quiere reportar beneficios impresionantes. Los accionistas descubren mucho después que las ganancias reportadas eran una farsa.

  1. El efecto "pile-on" por colateral: muchos contratos exigen que una empresa rebajada de rating

entregue colateral inmediato; una empresa en apuros por razones ajenas puede verse forzada a una crisis de liquidez que desencadena más rebajas — "una espiral que puede llevar a la fusión (meltdown) corporativa".

  1. Riesgo de cadena de margaritas (daisy-chain / linkage): igual que en el reaseguro, se acumulan

enormes cuentas por cobrar de muchas contrapartes; un participante puede creerse prudente y diversificado, pero un evento exógeno que haga impagable la cuenta de la Empresa A puede afectar a la vez a las Empresas B a Z. "History teaches us that a crisis often causes problems to correlate in a manner undreamed of in more tranquil times." Buffett hace el paralelismo con la banca: la Reserva Federal se creó en parte para aislar a los bancos fuertes del contagio de los débiles — pero no hay banco central que impida caer las fichas de dominó en seguros o derivados. Por eso Berkshire minimiza los eslabones en su reaseguro (retiene sus riesgos, no depende de nadie) y por eso sale de los derivados.

  1. Concentración sistémica: grandes cantidades de riesgo de crédito se han concentrado en unos pocos

dealers que además operan mucho entre sí; los problemas de uno pueden infectar rápidamente a los otros.

El precedente que cita: LTCM (1998)

Buffett recuerda que en 1998 las actividades apalancadas y cargadas de derivados de un solo hedge fund —Long-Term Capital Management— generaron en la Reserva Federal una ansiedad tan severa que orquestó apresuradamente un rescate. En testimonio posterior al Congreso, funcionarios de la Fed reconocieron que, de no haber intervenido, las operaciones vivas de LTCM (una firma desconocida para el público, con unos pocos cientos de empleados) podrían haber amenazado la estabilidad de los mercados de EE.UU. — "y aquel episodio estuvo lejos de ser el peor de los casos". Menciona los total-return swaps (que permiten 100% de apalancamiento y "hacen una broma de los requisitos de margen") como ejemplo de la opacidad que impide a reguladores y analistas medir el riesgo real de las instituciones.

El matiz honesto

Buffett reconoce que a nivel micro los defensores tienen razón: los derivados permiten transferir riesgos a manos más fuertes, y él mismo usa a veces grandes transacciones de derivados para facilitar ciertas estrategias de inversión de Berkshire. Su alarma es sobre el cuadro macro: "peligroso y cada vez más". Cuando termina de leer las largas notas al pie de los grandes bancos sobre sus derivados, "lo único que Charlie y yo entendemos es que no entendemos cuánto riesgo está corriendo la institución".

Conexiones

  • La liquidación de General Re Securities costó $173M en 2002. La misma lógica de aislamiento explica la

aversion-al-apalancamiento de Berkshire y su condición de "fortaleza financiera".

  • El problema de valoración ("mark-to-myth") es una faceta extrema de la crítica contable recurrente de

Buffett — ver valor-intrinseco y gobierno-corporativo-consejos.

  • El riesgo de correlación oculta y de cola conecta con el marco de mega-catástrofe de

riesgo-real-vs-volatilidad.

La confesión de 2003: "Charlie habría actuado deprisa; yo titubeé"

La carta de 2003 actualiza el desmontaje de General Re Securities: de 23.218 contratos con 884 contrapartes a comienzos de 2002 se pasó a 7.580 con 453 a finales de 2003 ("How can I miss you if you won't go away?"), con pérdidas de $173M (2002) y $99M (2003) — y eso en un mercado benigno y de forma ordenada, "justo lo contrario de lo que cabría esperar si una crisis financiera forzara a varios dealers a cesar a la vez". Autocrítica explícita: Buffett estima que podría haber ahorrado a los accionistas ~$100M si hubiera cerrado la operación antes; sabía desde la fusión que el negocio era peligroso, pero titubeó"Charlie would have moved swiftly to close down Gen Re Securities… I, however, dithered." Añade dos observaciones que refuerzan la tesis: a raíz de las "artimañas de tamaño alucinante" reveladas en Freddie Mac, "the more you know about derivatives, the less you will feel you can learn from the disclosures normally proffered you"; y la cita de Darwin: "Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge." Detalle de segundo orden sobre el riesgo de correlación: recuerda que en 1974, tras ser víctima de un fraude asegurador cuyo coste no podía cuantificar, Berkshire mantuvo más caja de la normal — y por ello dejó de comprar acciones extraordinariamente baratas; el mismo mecanismo por el que un problema en derivados "secuestraría el capital y el crédito de Berkshire justo cuando más falta harían en otro sitio".

"El canario en la mina": la profecía de 2005, tres años antes de 2008

En 2005 Berkshire seguía sangrando por la liquidación de General Re Securities ($104M de pérdida ese año, $404M acumulados; de 23.218 contratos bajó a 741 — "la sangre siguió fluyendo"). Uno de los contratos liquidados tenía plazo de 100 años, sin más "necesidad" que la de un trader consciente de su bonus. Buffett explica por qué relata esto cada año: (1) autocrítica — "cuando existe un problema, el momento de actuar es ahora; échenme la culpa por titubear (Charlie lo llama thumb-sucking)"; y (2) advertencia sistémica: "we are a canary in this business coal mine and should sing a song of warning as we expire." El número de derivados en el mundo era ya un múltiplo del de 1998 (la última vez que estalló el caos financiero). Y lo más inquietante: Berkshire era un candidato mejor que la media para salir con elegancia (operador menor, mercado benigno, sin presiones, contabilidad conservadora) — "podría ser una historia distinta para otros con posiciones múltiplos de las nuestras liquidando en mercados caóticos y bajo presión pública". Frase profética (2005, tres años antes de la crisis): "The time to have considered — and improved — the reliability of New Orleans' levees was before Katrina."

La otra cara: los derivados que Buffett SÍ escribe (carta 2006)

Matiz importante para no leer a Buffett como un dogmático anti-derivados: en 2006 aclara que él mismo escribe derivados de forma selectiva —62 contratos entonces— porque "los derivados, igual que las acciones y los bonos, a veces están salvajemente mal valorados". La clave de por qué esto es coherente con la tesis de las "armas de destrucción masiva": (1) los gestiona personalmente; (2) están libres de riesgo de contraparte (a Berkshire le pagan por adelantado, no depende del crédito de nadie); y (3) son pocos pero a veces por grandes importes. Habían producido ya cientos de millones de beneficio antes de impuestos. Es el germen de las grandes ventas de equity index puts que aparecerán en cartas posteriores. La liquidación de General Re Securities quedó prácticamente cerrada ese año: de 23.218 contratos a 197; pérdida acumulada de $409M (solo $5M en 2006) — Charlie diría que en el balance de 2001 debió etiquetarse "Good Until Reached For"; epitafio: "All's well that ends".

Los grandes contratos que Buffett vende: las equity index puts y los CDS (carta 2007)

Revelación detallada de los 94 contratos que Buffett gestiona personalmente, en dos categorías — el germen de las apuestas más famosas de Berkshire, coherentes con la tesis "vendo derivados mal valorados, con el dinero por delante":

  1. 54 contratos de crédito (credit default) sobre bonos de alto rendimiento incluidos en índices, con

vencimientos 2009-2013: $3.200M de primas cobradas, $472M pagados en pérdidas hasta la fecha, exposición máxima (muy improbable) de $4.700M adicionales. Buffett creía que serían rentables "solo por las primas".

  1. Las equity index puts sobre cuatro índices bursátiles (S&P 500 + tres extranjeros): plazos

originales de 15 o 20 años, strike al mercado, $4.500M de primas cobradas. Ejercicio europeo (solo al vencimiento, entre 2019 y 2027), y Berkshire solo paga si el índice está por debajo del nivel del día de emisión. Buffett invierte las primas durante 15-20 años.

Las dos claves que las hacen compatibles con la aversión al riesgo de Berkshire: (1) Berkshire tiene el dinero por adelantado → cero riesgo de contraparte (justo lo contrario de la cadena de margaritas que teme); (2) advertencia contable importante: a diferencia de la cartera de acciones (cuyos cambios de valor solo afectan al patrimonio, no a las ganancias, hasta que se vende), los derivados se marcan a mercado cada trimestre y sus vaivenes pasan por la cuenta de resultados — pueden mover las ganancias reportadas $1.000M o más en un trimestre. Filosofía explícita, igual que en el seguro de catástrofes: "we are always ready to trade increased volatility in reported earnings in the short run for greater gains in net worth in the long run." (Estas puts generarán grandes pérdidas contables no realizadas durante la crisis de 2008, pero Berkshire nunca tuvo que aportar colateral y acabaron siendo muy rentables.) Ver riesgo-real-vs-volatilidad.

La revelación definitiva y la crítica a Black-Scholes (carta 2008)

En plena crisis, Buffett detalla los 251 contratos que gestiona (fuera de los operativos de MidAmerican), reiterando el porqué: "creo que cada contrato estaba mal valorado en su origen, a veces drásticamente"; y una declaración de principios de gobierno del riesgo: "the CEO of any large financial organization must be the Chief Risk Officer as well. If we lose money on our derivatives, it will be my fault." El "float de derivados" (primas cobradas menos pérdidas pagadas) sumaba $8.100M, similar al float de seguros. Cuatro categorías: (1) equity index puts$37.100M nocionales sobre S&P 500, FTSE 100, Euro Stoxx 50 y Nikkei 225; $4.900M de primas; vencimientos 2019-2028; para perderlo todo, los cuatro índices tendrían que ir a cero; (2) CDS sobre índices de alto rendimiento ($3.400M de primas); (3) CDS sobre empresas individuales ($4.000M, 42 compañías — la única línea con riesgo de contraparte); (4) seguro de bonos municipales estructurado como derivado. Solo un pequeño porcentaje exige colateral: incluso en el caos del 4T de 2008, Berkshire tuvo que depositar <1% de su cartera de valores — el diseño que evita la trampa letal del colateral que sí hundió a otros (Constellation Energy, a horas de la quiebra).

La crítica a Black-Scholes (una de las ideas más potentes para el pensamiento de segundo orden): aunque Berkshire usa la fórmula para su contabilidad, "aplicada a plazos largos produce resultados absurdos". El experimento mental: una put a 100 años de $1.000M sobre el S&P 500 (strike 903) daría una prima "correcta" Black-Scholes de solo $2,5M — irrisorio, porque cien años de ganancias retenidas casi con certeza elevarán el índice (el Dow se multiplicó ~175x en el siglo XX). El fallo de la fórmula es incluir la volatilidad histórica como si midiera el rango de valores del negocio americano dentro de un siglo: "Imagine getting a quote every day on a farm from a manic-depressive neighbor and then using the volatility calculated from these changing quotes… to predict a probability-weighted range of values for the farm a century from now." La volatilidad es "útil —aunque no infalible— para opciones cortas", pero su utilidad "se desvanece rápidamente" al alargar el plazo. Es el mismo argumento de riesgo-real-vs-volatilidad: volatilidad ≠ riesgo. (Las puts generaron un cargo contable no realizado de $5.100M en 2008, pero eran dinero por adelantado y acabaron muy rentables.) Filosofía: "Beware of geeks bearing formulas."

Contraste entre inversores: los derivados como SEGURO de cartera (Ackman)

bill-ackman usa los derivados de una forma que Buffett nunca emplea: como cobertura asimétrica de su cartera concentrada. La lógica compartida con Buffett es "aprovechar derivados mal valorados", pero el uso es opuesto — Buffett vende seguro (los equity index puts, cobrando prima por asumir riesgo de cola); Ackman compra seguro barato contra el riesgo de cola. Dos casos:

  • El hedge del COVID (feb-2020, ver psh-2019): compró CDS sobre índices de crédito investment-grade y

high-yield (EE.UU. y Europa) por ~$27M de prima; ante el desplome valieron hasta $2.700M (≈100x); los deshizo (~$2.600M) y reinvirtió en su cartera a precios hundidos. Payoff extremadamente asimétrico.

  • Las swaptions de tipos de interés (dic-2020, ver psh-2020): apuesta a que los tipos subirían; coste

de $157M (1,4% de los activos) que se triplicó a $493M y seguiría multiplicándose en 2021-2022.

La clave que las hace prudentes (y coherentes con la aversión de Buffett a los derivados peligrosos): prima pequeña, pago potencial enorme, sin apalancamiento oculto ni obligación de aportar colateral que arruine — justo lo contrario de la "cadena de margaritas" que Buffett teme. Es el mismo principio (el riesgo letal está en el apalancamiento y el colateral, no en el derivado en sí) leído desde el lado comprador. Ver carteras-concentradas.

La filosofía de cobertura, en palabras de Ackman (carta 2021): "No cubrimos para proteger el *mark-to-market de la volatilidad a corto plazo... buscamos inversiones que se multipliquen cuando ocurra un evento macro extremadamente negativo, para poder comprar más de lo que ya tenemos a precios de saldo."* La analogía: sobreasegurar tu casa antes de una tormenta con una franquicia grande, de modo que la prima sea mínima y el pago potencial, enorme; hacerlo solo "episódica y oportunistamente" (cuando el tiempo pinta muy mal y las primas son modestas). Y una idea de segundo orden importante para Carlos: la cobertura asimétrica es mejor que la caja para esperar oportunidades, "porque la inflación erosiona rápidamente el poder adquisitivo del efectivo". Resultados históricos que cita: en la crisis financiera (dic-2007 a jun-2009) su fondo batió al S&P por 3.200 pb; en 2020, por 5.180 pb — en ambos casos gracias a las coberturas asimétricas. La swaption de tipos de 2020-2021 ($188M de coste) generó >$2.100M. Contraste final con Buffett: Buffett prefiere mantener caja (letras del Tesoro) como "reserva" y aceptar la volatilidad; Ackman prefiere estar totalmente invertido + sobreasegurado. Dos soluciones distintas al mismo problema (tener munición para las crisis).

El caso lego de "Chiringuitos financieros": Barings y Société Générale (Oriol Amat, 2026-07-11)

analisis-integral-de-empresas-amat aporta, desde un manual español de análisis contable —no desde un inversor propio—, dos casos concretos que ilustran a pie de calle la misma tesis de Buffett: los chiringuitos financieros (estafas piramidales sin autorización de la CNMV que prometen rentabilidades muy por encima de mercado vía derivados sofisticados) y dos quiebras/pérdidas reales por derivados mal gestionados —Banco Barings (quiebra) y Société Générale (pérdidas "astronómicas" que no llegaron a hundir la entidad)—, citadas por Amat como advertencia dentro de su marco de análisis cualitativo (cap. 1, ver scuttlebutt-y-analisis-cualitativo). No aporta mecanismo nuevo —es el mismo riesgo de apalancamiento oculto y opacidad que ya documenta Buffett—, pero confirma que la advertencia de las "armas de destrucción masiva" no es un riesgo exclusivo de las grandes casas de derivados institucionales: el mismo patrón (promesas de rentabilidad imposibles, opacidad, apalancamiento no visible en el balance) reaparece a escala minorista. Ver analisis-integral-de-empresas-amat y contabilidad-y-calidad-de-beneficios.

La tercera postura: ray-dalio y los derivados como herramienta neutral de ingeniería

Ni vender seguro (Buffett) ni comprarlo (Ackman): Dalio usa futuros y swaps en All Weather con un propósito distinto por completo — igualar la contribución de riesgo entre activos de volatilidad muy distinta (un bono apalancado hasta el riesgo de una acción, para poder diversificar sin que la parte más volátil domine la cartera). No es una apuesta táctica ni una cobertura de cola: es apalancamiento aplicado de forma sistemática y permanente a una cartera ya diversificada, sostenido con el argumento de que así resulta menos arriesgada, no más — ver paridad-de-riesgo-y-diversificacion. Las tres posturas del cerebro sobre derivados quedan así completas: vender seguro con el dinero por delante (Buffett), comprar seguro asimétrico (Ackman), usarlos como ingeniería estructural de riesgo (Dalio).

Ver también