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El Cerebro

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Flujo de caja descontado (DCF) y la fórmula value-driver

conceptos

La herramienta central de la "caja de herramientas" de valoración del cerebro (manuales de McKinsey y Damodaran — ver manuales-de-valoracion). Es el cómo técnico detrás del valor-intrinseco que Buffett, Graham, Marks y Smith invocan en prosa.

La idea en una frase

El valor de un negocio es el valor presente de los flujos de caja que generará a lo largo de su vida, descontados al coste de capital.

Es literalmente el marco de Aesop de Buffett ("un pájaro en mano...") formalizado. McKinsey lo ilustra con la parábola de Fred's Hardware y el par Value, Inc. vs Volume, Inc.: dos empresas con beneficios idénticos pero distinto valor, porque una reinvierte el 25% de sus beneficios y la otra el 50% para lograr el mismo crecimiento. Lo que importa no es el beneficio contable, sino la caja que queda tras reinvertir.

FCFF vs FCFE (Damodaran)

  • FCFF (free cash flow to the firm): flujo para todos los proveedores de capital (deuda + equity); se

descuenta al WACC y da el valor de la empresa (enterprise value). Restando la deuda neta se llega al valor del equity.

  • FCFE (free cash flow to equity): flujo que queda para el accionista tras pagar la deuda; se descuenta al

coste del equity y da directamente el valor de las acciones.

  • Modelos de dividendos (DDM): caso particular donde el flujo al accionista es el dividendo.

Toda valoración por descuento tiene tres piezas: (1) flujos de caja proyectados, (2) una tasa de descuento (ver coste-de-capital-wacc, con sus inputs en prima-de-riesgo-y-beta) y (3) un valor terminal (el grueso del valor: la perpetuidad tras el horizonte explícito, típicamente con la fórmula de Gordon).

La fórmula del "value driver" (el "Zen of Corporate Finance" de McKinsey)

McKinsey destila toda la valoración en una ecuación que relaciona el valor con sus tres motores fundamentales: crecimiento (g), retorno sobre el capital (ROIC) y coste de capital (WACC):

$$ \text{Valor} = \frac{\text{NOPLAT} \cdot \left(1 - \dfrac{g}{\text{ROIC}}\right)}{\text{WACC} - g} $$

Donde NOPLAT = beneficio operativo después de impuestos. De aquí salen las verdades de segundo orden que unen toda la caja de herramientas con la filosofía de los inversores:

  • El crecimiento solo crea valor si ROIC > WACC. Si ROIC = WACC, crecer no añade ni destruye valor

(el inversor gana lo mismo en otro sitio). Si ROIC < WACC, crecer DESTRUYE valor. Por eso Terry Smith persigue ROCE/ROIC alto: es la condición para que el crecimiento componga en vez de quemar capital.

  • La relación crecimiento–reinversión: $g = \text{ROIC} \times \text{tasa de reinversión}$. Un negocio de

ROIC 20% que reinvierte el 25% crece al 5% "gratis"; para crecer más hay que reinvertir más (ver negocio-maravilloso-vs-precio-maravilloso).

  • DCF = valor presente del beneficio económico. McKinsey demuestra que descontar los flujos da lo mismo que

capital invertido + valor presente del beneficio económico, donde beneficio económico = capital × (ROIC − WACC). Una empresa vale más que su capital invertido solo en la medida en que gana por encima de su coste de capital. Es la definición cuantitativa del foso y la base del EVA de creacion-de-valor-y-eva.

Puentes con la filosofía del cerebro

  • Mercado real vs. mercado financiero (McKinsey): el retorno del accionista no depende del desempeño de la

empresa, sino de su desempeño frente a las expectativas (analogía del point spread: no basta con que gane el favorito, tiene que cubrir el diferencial). Es la misma idea que precio-vs-cotizacion, mr-market y el "pensamiento de segundo nivel" de Marks (pensamiento-de-segundo-nivel): lo que ya se espera está en el precio.

  • Limitaciones (Damodaran + escepticismo de los inversores): el DCF es tan bueno como sus supuestos

("garbage in, garbage out"); el valor terminal domina y es muy sensible a g y WACC. De ahí que Graham y Marks exijan un margen-de-seguridad: no confiar en una cifra exacta, sino comprar con descuento suficiente para absorber el error de estimación. Y hay sectores donde el DCF directamente rompe (bancos y aseguradoras: la deuda es materia prima, no financiación — ver valoracion-de-empresas-financieras).

Tensiones

  • **El DCF necesita predecir; Graham construyó el margen de seguridad precisamente porque no se puede

predecir.** La cita de Graham ("render unnecessary an accurate estimate of the future", margen-de-seguridad) es la respuesta filosófica al GIGO de Damodaran. El cerebro los usa juntos (el DCF para pensar, el margen para actuar), pero la tensión es real: cuanto más largo y sensible el modelo, más trabajo hace el colchón.

  • El input que más mueve el DCF (g) es, empíricamente, el peor estimado. Las expectativas basadas en

crecimiento pasado o previsto "han sido, si acaso, dañinas" para predecir retornos (retornos-esperados, AQR), y el crecimiento histórico no predice el futuro ("Higgledy Piggledy", estimacion-del-crecimiento). La herramienta más precisa del cerebro descansa sobre su variable menos fiable.

  • Taleb: el DCF asume un mundo de varianza acotada. nassim-taleb negaría que los flujos futuros sean

proyectables en régimen gaussiano; con colas gordas, el valor esperado del DCF es una ilusión de precisión. Su respuesta no es descontar mejor, sino cambiar de arquitectura (evitar la ruina, barbell). Es la versión dura del escepticismo "approximately right" de Buffett (valor-intrinseco).

Ver también

  • michael-mauboussinEverything Is a DCF Model y Expectations Investing: leer el precio al revés para inferir las expectativas implícitas
  • warren-buffett — la tensión de método: el DCF exige proyectar con precisión (crecimiento, WACC, valor

terminal) y Buffett prefiere ser "aproximadamente correcto que precisamente equivocado" (ver Tensiones)